el valle del guadalhorce

espectacularmente natural

La comarca del Valle del Guadalhorce se sitúa en el centro-sur de la provincia malagueña, y supone el puente entre el interior de la provincia y la Costa del Sol, lo que hace de su situación geográfica un verdadero privilegio. El río Guadalhorce que le da nombre vertebra el territorio malagueño y, después de recoger las aguas de la comarca de Antequera y cruzar la cordillera por el Desfiladero de los Gaitanes, se hace adulto y forma su propio valle.

Y es allí donde, unido a su principal afluente, el río Grande, crea el más rico de los suelos malagueños. Un valle que es al mismo tiempo camino y corredor fértil de huertas y gentes, y anfiteatro de sierras que aportan sus aguas, cobijo y paisaje. Huertas salpicadas de casas de labranza y caseríos, que cubren el fondo del valle y trepan en acequias por cabeceros y pequeñas colinas. Huertas de un paisaje vivo que lucha entre el ser y el haber sido.

Entre las montañas se encuentran los pueblos de Alhaurín el Grande, Almogía, Álora, Cártama, Coín, Pizarra y Valle de Abdalajís. Todos ellos constituyen la Comarca del Guadalhorce enclavada al oeste de Málaga capital, situada en un punto privilegiado por su proximidad a esta, a la Costa del Sol, al aeropuerto, al Parque Nacional Sierra de las Nieves, al desfiladero de los Gaitanes y al conjunto de embalses de El Chorro, así como a los Montes de Málaga, Antequera y Ronda.

Un microclima sin temperaturas extremas hace de la comarca un lugar idóneo para realizar actividades turísticas de tipo cultural, gastronómico y deportivo.